sábado, 21 de agosto de 2010

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA III

EXPLICACIÓN DE JUAN PABLO II

Y cumplidos los días de su purificación según la Ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, como esta mandado en la ley del Señor: Todo varón primogenito sera consagrado al Señor; y para presentar como ofrenda un par de tórtolas o dos pichones, segun lo mandado en la ley del Señor. Lc 2, 22-24.

Somos invitados también nosotros a entrar en el Templo para meditar en el misterio de Cristo.

1. Los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la Ley del Señor (Lc 2, 22).

Cuanrenta días despúes de la Navidad, la iglesia revive hoy el misterio de la presentación de Jesús en el Templo. Lo revive con el estupor de la Sagrada Familia de Nazaret, iluminada por la revelación plena de aquel “niño” que, como nos acaban de recordar la primera y la segunda lectura, es el juez escatológico prometido por los profetas (cf. Ml 3, 1-3), el “sumo sacerdote compasivo y fiel” que vino para “expiar los pecados del pueblo” (Hb 2, 17).

El Niño, que María y José llevaron con emoción al templo, es el Verbo Encarnado, el Redentor del hombre y de la historia.

Hoy, conmemorando lo que sucedió aquel día en Jerusalén, somos invitados también nosotros a entrar al templo para meditar en el misterio de Cristo, unigénito del Padre que, con su Encarnación y su Pascua, se ha convertido en el primogénito de la humanidad redimida. Así, en esta fiesta se prolonga el tema de Cristo luz, que caracteriza las somnidades de la Navidad y de la Epifanía.

“Luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel” (Lc 2, 32). Estas palabras proféticas las pronuncia el anciano Simeón, inspirado por Dios, cuando toma en brazos al niño Jesús. Al mismo tiempo, anuncia que el “Mesías del Señor” cumplirá su misión como “signo de contradicción” (Lc 2, 34). En cuanto a María, la Madre, tambien ella participará personalmente en la pasion de su Hijo divino (cf. Lc 2, 35)

Por lo tanto, en estas fiesta celebramos el misterio de la consagración de María, y consagración de todos lo que siguen a Jesús por el amor al Reino. ...El icono de María, que contemplamos mientras ofrece a Jesús en el Templo, prefigura el de la crucifición, anticipando también su clave lectura: Jesús, Hijo de Dios, signo de contradicción.

En efecto, en el Calvario se realiza la oblación del Hijo y, junto con ella, la de la Madre. Una misma espada traspasa a ambos, a la Madre y al Hijo (cf. Lc 2, 35). El mismo dolor.

El mismo amor... ... A lo largo de este camino, la Mater jesu se ha convertido en Mater Ecclesiae. Su peregrenación de fe y de consagración constituye el arquetipo de la todo bautizado. Lo es de modo singular, para cuantos abrazan la vida consagrada...

...Oh María, Madre de Cristo y Madre nuestra, te damos las gracias por la solicitud con que nos acompañas a lo largo del camino de la vida, y te pedimos: preséntanos hoy nuevamente a Dios, nuestro único bien, para que nuestra vida, consumada por el Amor, sea sacrificado vivo, santo y agradable a él. Así sea.

(Juan Pablo II, extracto de la Homilía en la Fiesta de la Presentación, 2 de febrero de 2002)

En Argentina

Las consagraciones que misionaron nuestras tierras, trajeron esta bella devoción de Nuestra Señora de la Candelaria. Ella trajo al mundo la “luz para todos los pueblos”.María al presentar la “luz” al templo ofrecía a su hijo Jesús a Dios Padre y ofrecía la “luz” a la humanidad.

Por eso los misioneros, sobre todos los jesuitas, evangelizaron con la Madre de la Luz; María, signo viviente que ofrece a Jesús simbolizado en una candela.

En el norte argentino se arraigo esta devoción haciendo que muchas parroquias la tengan como patrona.

Las fiestas populares y tradicionales, durante siglos fueron testigos del amor del pueblo argentino por la Madre de Dios; y por ella a luz que ilumina al mundo: Jesús. La luz venció las tinieblas.

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